Blog & Pastor Letters

Easing up in the Midst COVID-19

06-21-2020NewsRev. Victor C. Yakubu

Dear Parishioners,

We have come a long way since the start ofCOVID-19. I say this because for close to threemonths our lives have been transformed indifferent ways. New changes have come into ourlives. We were once on total lockdown, but nowthat is easing up. I see some light at the end ofthe tunnel, although we are not out of the woods.A glimmer of hope is what we need to move usforward in positive ways. I am sure you too feelthe same.

As I drive every day to downtown for Mass and tothe office, I see changes along the way. I seepeople also moving in their cars to do business.Some local businesses have partially openedallowing us to feel that sense of normality. Theroads are becoming busy and crowded once more,a sign of a return to normalcy. All these are signsof hope and I’ve to praise your resilience inkeeping up with the difficulties.

In the Church, the diocesan office at Phoenixacknowledged that the process of returning tonormality will be messy and at times confusing.This should not be interpreted to mean that there isno good spirit or clear way on how we should go.As new knowledge comes into view, so will newdecisions. We change our views not out ofdisregard for safety but because we are advisedthat it is possible to move forward to ease thestress of the moment.

Recently the Diocese of Phoenix advised us tomove into Phase 1 of 3 on returning us to Church.In Phase 1 we allow 25% of parishioners to attendweekend Masses. Already, I have sent outinformation to parishioners using Flock notes andphone texts. We shall continue in this phase untilwe get the diocesan authorization to enter Phase 2of 3. In Phase 2, we will increase the number ofattendances to 50% and return to more parishactivities like teaching of religious education,marriages, baptisms, funerals, etc.

Unfortunately for most people, the speed toreturn to Church is not fast enough. While Iunderstand the concerns of such people, I’ve toadvise you to be cautious and careful becausethe COVID-19 is still portent and dangerous.According to health professionals, the use offace masks, sanitizers and social distancing arestill the best ways of stemming the rise ofCOVID-19. We need to be aware of these andabide by them if we truly want to end thispandemic.

For the time ahead, we need to be precautiousfor we do not know the next course of thevirus. Health analysts are predicting a secondwave by summer. This calls for caution in theway we relate especially as we partially returnto daily and weekend Masses. We adviseparishioners to please take the necessaryprecautions and save themselves and theirloved one. If anyone is infirm or ill, let him orher stay away from Mass and take care inself-isolation. The dispensation from daily andweekend Mass is still on as given by BishopThomas Olmsted at the beginning of thepandemic.

Lastly, let us continue to persevere despite ourdifficulties and disruptions to our daily lives.The situation is not going to last forever. Itwill soon be over come what may. In thisregard, we need to hold our peace and worktoward solutions not creating more problemsfor our loved one and ourselves. We call onMary, the patroness of our parish to intercedefor us. May her prayers and the prayers weoffer be acceptable unto the Father of us all.

We are indeed easing up with the partial returnto Church and few activities.

Fr. Victor C. Yakubu

Parochial Administrator

St. Mary Kingman & Our Lady of the Desert

Dolan Springs

En español

Estimados feligreses,

Hemos recorrido un largo camino desde el comienzode COVID-19. Digo esto porque durante casi tresmeses aquí nuestras vidas se han transformado dediferentes maneras. Nuevos cambios han llegado anuestras vidas. Una vez estuvimos en un bloqueototal, pero ahora eso se está relajando.

Veo algo de luz al final del túnel, aunque no estamosfuera del bosque. Un rayo de esperanza es lo quenecesitamos para avanzar de manera positiva. Estoyseguro de que tú también sientes lo mismo.

Mientras conduzco todos los días al centro para ir amisa y a la oficina, veo cambios en el camino. Veopersonas que también se mueven en sus autos parahacer negocios. Algunas empresas locales se hanabierto parcialmente, lo que nos permite sentir esasensación de normalidad

Las carreteras se están volviendo ocupadas y llenasde gente una vez más, una señal de un regreso a lanormalidad. Todos estos son signos de esperanza ydebo alabar su resistencia para mantenerse al día conlas dificultades.

En la Iglesia, la oficina diocesana en Phoenixreconoció que el proceso de volver a la normalidadserá complicado y un tiempo confuso. Esto no debeinterpretarse en el sentido de que no hay un buenespíritu o una forma clara de cómo debemos ir.

A medida que aparecen nuevos conocimientos,también lo hacen las nuevas decisiones. Cambiamosnuestros puntos de vista no por desprecio por laseguridad, sino porque se nos informa que es posibleavanzar para aliviar el estrés del momento.

Recientemente, la Diócesis de Phoenix nos aconsejópasar a la Fase 1 de 3 al regresarnos a la Iglesia. Enla Fase 1 permitimos que el 25% de los feligresesasistan a misas de fin de semana. Ya he enviadoinformación a los feligreses usando notas de Flock ytextos telefónicos.

Continuaremos en esta fase hasta que obtengamos elvisto bueno diocesano para ingresar a la Fase 2 de 3.

En la Fase 2, aumentamos el número de asistencias al50% y devolvemos a la parroquia a más actividadescomo enseñanza de educación religiosa, matrimonios,bautizos, funerales, etc.

Desafortunadamente para la mayoría de las personas,la velocidad para regresarnos a la Iglesia no es losuficientemente rápida. Si bien entiendo laspreocupaciones de esas personas, debo aconsejarnosque seamos cautelosos y cuidadosos porque elCOVID-19 sigue siendo portentoso y peligroso.Según los profesionales de la salud, el uso demascarillas faciales, desinfectantes y distanciamientosocial siguen siendo las mejores formas de detener elsurgimiento de COVID-19. Necesitamos serconscientes de esto y cumplir con ellos si realmentequeremos poner fin a esta pandemia.

Para el futuro, debemos ser precavidos porque nosabemos el próximo curso del virus. Los analistas desalud predicen una segunda ola para el verano. Estorequiere precaución en la forma en que nosrelacionamos, especialmente cuando volvemosparcialmente a las misas diarias y de fin de semana.Aconsejamos a los feligreses que tomen lasprecauciones necesarias y se salven a sí mismos y asus seres queridos. Si alguien está enfermo o enfermo,déjelo alejado de la misa y cuídese en aislamiento. Ladispensación de la misa diaria y de fin de semanatodavía está en curso, según lo dado por el obispoThomas Olmsted al comienzo de la pandemia.

Por último, sigamos perseverando a pesar de nuestrasdificultades e interrupciones en nuestra vida diaria. Lasituación no va a durar para siempre. Pronto terminarápase lo que pase. En este sentido, necesitamosmantener la paz y trabajar para encontrar solucionesque no creen más problemas para nuestro ser queridoy para nosotros mismos. Hacemos un llamado aMaría, la patrona de nuestra parroquia para queinterceda por nosotros. Que sus oraciones y lasoraciones que ofrecemos sean aceptables para elPadre de todos nosotros.

De hecho, nos estamos relajando con el retornoparcial a la Iglesia y pocas actividades.

Padre Victor C. Yakubu

Administrador Parroquial de

St. Mary Kingman y Nuestra Señora del

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